Ceremonia

El nuevo administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz protagoniza su primer acto oficial

Un momento de la celebración en lel templo catedralicio del pasado sábado
Un momento de la celebración en lel templo catedralicio del pasado sábado
Laura Jurado

Ramón Valdivia ha oficiado una misa en la Santa Iglesia Catedral a la que han acudido representantes del tejido político, social y eclesiástico de Cádiz. 

Días después de su nombramiento como administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz, Ramón Valdivia ha protagonizado este sábado  su primer acto oficial. Ha sido una misa en la Santa Iglesia Catedral a las 12 del mediodía de este sábado a la que han acudido representantes de la vida política, eclesiáctica y social de Cádiz, entre ellos, el alcalde de la ciudad, Bruno García,la delegada de la Junta en Cádiz, Mercedes Colombo o el presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Cádiz, Juan Carlos Jurado 

Una homilía que ha cintado con numeros público, ya que ha sido la carta de presentación del nuevo representante de la Iglesia en Cádiz tras el nombramiento realizado hace pocos días por el Papa León XIV. Un acontecimiento propiciado por el propio pontífice después de prencindir de Rafael Zornoza tras las investigación abierta por el caso de abuso sexual a un menor y la renuncia del mismo al cargo. 

En su mensaje, el nuevo administrador apostólico ha insistido en que este tiempo será un "regalo" para él, ya que le permitirá ensanchar sus horizontes y servir a la comunidad diocesana hasta que se nombre a un nuevo pastor definitivo. También invitó a los presentes a cruzar "los mares" y a romper las barreras que nos separan, subrayando que el servicio y la entrega son fundamentales en la misión de la Iglesia.

El Obispado de Cádiza afronta este nombramiento con "con gratitud y esperanza, confiando en que su servicio pastoral será un tiempo de acompañamiento, escucha y continuidad". Así reza en su página oficial, donde también consta que durante sus primeros días de mandato ha confirmado en sus cargos a los miembros de la curia, y también, a aquellos que ejercen un oficio eclesiástico en la misma y en el Tribunal Eclesiástico.