El hermano mayor honorario de El Caído ha recibido el galardón Gota a Gota de Pasión
La distinción ha sido entregada por la Fundación Cajasol para reconocer a las personas o entidades que trabajan por y para la Semana Santa de Cádiz. Un premio que Pedro Reynoso quiso compartir con los hermanos mayores que le han precedido en el cargo.
La Fundación Cajasol ha hecho entrega, en su octava edición, del premio Gota a Gota de Pasión al hermano honorífico de El Caído, Pedro Reynoso. Un galardón que reconoce su entrega, no solo con su cofradía, sino con todas las hermandades gaditanas con su colaboración continúa con el Consejo de Hermandades.
La gerente de la Fundación Cajasol en Cádiz, Mar Díaz, y la teniente de alcalde delegada de Cultura, Maite Gonzalez, hicieron entrega de este premio, que Reynoso quiso compartir con los tres hermanos mayores que le han precedido en el cargo.
Antes de recibir el galardón Gota a Gota de Pasión, el director espiritual del Consejo y de la cofradía de El Caído, el sacerdote marianista Rafael Iglesias, hizo una semblanza de su amigo, recordando su dedicación a las hermandades desde joven, además de destacar su carácter, sencillez y humanidad.
Un premio que fue entregado con una fuerte ovación y con el público en pie para agradecer a Pedro Reynoso su labor y su buen hacer en el mundo cofrade.
Y en la iglesia del Carmen, la hermandad del Prendimiento ha invitado este año a la Asociación Matrioska a celebrar un acto de oración por las familias que han perdido un hijo durante la gestación, el parto o a los pocos días de nacer.
La presidenta de la entidad, Aroa Vaello, fue la encargada de fundir dos cirios en el palio de María Santísima del Patrocinio junto a la imagen con una pintura del gaditano Antonio Álvarez del Pino. Además, Matrioska ha hecho entrega de un pergamino con los nombres de estos bebés y que la Dolorosa llevará bajo su manto en su salida procesional.
Por otra parte, la cofradía de Oración en el Huerto ha invitado al grupo social de la ONCE a participar en la actividad “Entre arte y devoción”. Así, un grupo de personas ciegas y de baja visión pudieron, no solo conocer la historia de la cofradía, sino conocer el rostro de Nuestra Señora de Gracias y Esperanza y demás imágenes secundarias palpando el rostro de los bocetos que posee la cofradía, e incluso conocer los enseres. Un acto con el que la hermandad del Jueves Santo ha querido colaborar en la inclusión de este colectivo.
