Semana Santa 2026

Santa María se vuelca con su Nazareno en la cuenta atrás del Jueves Santo

...
El barrio de Santa María, horas antes de la salida de su Nazareno.
Ana Zambrana

Vecinos y Cofradía ultiman los preparativos en un barrio donde la devoción se hereda y se vive en familia.

Es Jueves Santo en Cádiz y el barrio de Santa María encara las últimas horas antes de la salida de Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores.

Trini Moreno, vecina de este barrio, nos lo cuenta desde dentro. Camarista, Hermana y miembro de la Junta, lleva toda su vida ligada a la Cofradía. Su día a día en estas fechas, como el del resto de vecinos del barrio, es el reflejo de un engranaje perfecto que no se detiene. Aquí cada uno tiene su papel, desde la tesorería hasta quien cose un dobladillo. No se deja nada al azar cuando se trata de "el Greñúo".

Pero, mas allá de la organización, hay algo que no se puede medir. Y es que la devoción en el barrio de Santa María se transmite de generación en generación. En la familia de Trini, todos han estado vinculados a la Cofradía: su marido fue cargador, su hijo también, y ahora son sus nietos quienes toman el relevo. Es una cadena invisible que mantiene viva la tradición y que convierte la Semana Santa para este barrio de Cádiz en algo mas que una celebración.

A las 19.50 horas de este 2 de abril se abrirán las puertas de la Iglesia de Santa María y las horas previas son un verdadero ritual. Desde primera hora de la mañana, las sillas ya ocupan su sitio en la calle, las familias comienzan a reunirse, se come allí, se espera allí, y todo con un solo objetivo, ver salir al Señor de Cádiz.

Como cuenta Trini, "cuando llega ese momento, todo cambia". Las miradas se llenan de emoción y el silencio logra imponerse entre el bullicio propio de estos días. 

Es una devoción que, incluso, quien viene de fuera puede entender sin necesidad de creer. "Basta con mirar a los ojos de la imagen", dice Trini, para sentir algo que te atrapa y ya no se olvida.

Y es que Santa María no se entiende sin su Nazareno. Y, cuando las puertas se abren, no solo sale una Cofradía. Sale la historia de Cádiz, sale la fé y sale el corazón de todo un barrio que, año tras año, vuelve a emocionarse como si fuera la primera vez.