Encuentro

El alcalde de Cádiz aborda con el Defensor del Pueblo Andaluz la atención a personas sin hogar de la ciudad

Bruno García y Jesús Maeztu durante una rueda de prensa en el Ayuntamiento de Cádiz
Bruno García y Jesús Maeztu durante una rueda de prensa en el Ayuntamiento de Cádiz
Mayte Huguet

Jesús Maeztu ha destacado la valentía del equipo de Gobierno de actuar y dar servicios a estas personas que han perdido sus derechos por no tener una vivienda.

El Ayuntamiento de Cádiz debe servir ejemplo a otros ayuntamientos en la atención y cuidados a las personas sin hogar. Así de tajante ha sido el defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, que ha anunciado que emitirá una resolución, que presentará en el Parlamento de Andalucía, donde mostrará todas las medidas y actuaciones realizadas en los últimos años para atender a 192 personas censadas actualmente que no cuentan con una vivienda.

Maeztu ha señalado que estas personas, por no tener un hogar, han perdido sus derechos, y gracias a la atención recibida por el Ayuntamiento de Cádiz en los últimos años, han conseguido restituir su dolor, aunque, según el defensor del Pueblo Andaluz, es necesario la implicación de otras instituciones y administraciones para que la atención sea real, con atención en salud mental.

El alcalde, Bruno García, ha recordado el trabajo realizado desde que tomaron posesión. La ampliación de horario en el centro de Fermín Salvochea, así como ampliar de 5 a 12 meses la acogida en la pensión en la calle Soledad. Además, ha señalado la mejora del centro de Macías Rete, la próxima apertura de la finca de la calle Soledad para, no solo dar un hogar, sino conseguir la inclusión social de los que habiten allí, o el convenio con Cruz Roja para ampliar el servicio de atención a las personas Sin Hogar. Unas medidas a que se sumarán, a partir de noviembre, el nuevo pliego del servicio que aumentará los recursos.

El Defensor del Pueblo Andaluz ha destacado la valentía del Ayuntamiento de Cádiz en esta atención, y ha insistido en el diálogo entre administraciones para que estas personas no solo reciban un café o una manta, sino trabajar en devolver la vida que han perdido.