El verano llega a Cádiz con el calor ya instalado
La Junta de Andalucía recuerda las medidas de prevención ante un episodio de altas temperaturas que marcará los próximos días.
Que el verano empiece este domingo es casi una anécdota. En Cádiz, la sensación es que la estación lleva ya tiempo entre nosotros..
Las playas han recuperado el aspecto de los días grandes, los paseos junto al mar se llenan cuando cae la tarde y las conversaciones vuelven a girar alrededor de lo mismo: cuánto calor hace y cuánto más va a durar.
Las previsiones apuntan a que seguirá apretando. La provincia no se verá afectada por los registros extremos que se esperan en algunos puntos del interior andaluz, donde los termómetros alcanzarán los 40 grados e incluso los superarán, pero eso no significa que el calor vaya a dar una tregua. Sobre todo lejos de la costa, donde las temperaturas serán más altas durante buena parte de la semana.
A partir de ahí, llega la recomendación que cada verano acaba formando parte del día a día. Llevar una botella de agua encima, buscar una sombra cuando el sol cae con más fuerza o dejar para más tarde algunas tareas al aire libre. Son gestos sencillos que las autoridades sanitarias vuelven a poner sobre la mesa ante la llegada de esta ola de calor.
El mensaje puede sonar repetido cada verano, pero tiene detrás una razón. Desde mediados de mayo, los centros sanitarios andaluces han atendido 427 urgencias relacionadas con las altas temperaturas. La mayoría pudieron resolverse sin necesidad de ingreso, aunque 130 personas acabaron pasando por el hospital.
Por eso los profesionales insisten en algo tan sencillo como no esperar a tener sed para beber agua, intentar resguardarse del calor cuando más aprieta y estar pendientes de familiares o vecinos que puedan llevar peor estas jornadas. La recomendación cobra todavía más importancia en personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas o quienes trabajan muchas horas al aire libre.
Acostumbrados como están los gaditanos a convivir con el calor, los especialistas recuerdan que la confianza también puede jugar una mala pasada.
Porque el verano acaba de empezar, pero las altas temperaturas llevan ya varios días avisando de que han venido para quedarse.
