La ciudad recibe una réplica de la imagen de la Virgen Vulnerata que fue profanada en el siglo XVI
La Virgen que recibe culto en el Real Colegio de San Albano de Valladolid, cuenta ahora con una gemela realizada por la restauradora Natalia Martínez de Pisón, mostrando los numerosos daños que sufrió durante el asalto anglo-holandés a Cádiz hace 430 años
La ciudad ha vivido, durante su trimilenaria historia, momentos de auge, pero también, hechos oscuros. Uno de ellos fue el asalto de la flota anglo-holandesa el 30 de junio de 1596, hace ahora 430 años.
En aquel episodio, las tropas del conde de Essex saquearon y quemaron edificios, principalmente las iglesias. Incluso redujeron a cenizas y profanaron imágenes a las que se rendía culto, como la imagen de la Virgen de las Victorias, que se encontraba en la capilla de los Genoveses de la Catedral Vieja.
Aquella imagen de la Virgen fue arrastrada, dañada y cortada, y llevada hasta el lugar denominado el boquete, donde hoy se levanta el convento de Santo Domingo.
Una imagen que pasó a llamarse La Vulnerata, o Lady Vulnerata, y es que después de ser recuperada y que se le rindiera culto en Madrid, fue reclamada por los seminaristas ingleses que estudiaban en del Real colegio de San Albano de Valladolid para tomarla como referencia del catolicismo que rechazaban los ingleses.
La imagen, que hoy sigue recibiendo culto, cuenta desde ahora con una réplica en Cádiz. En la Casa de la Contaduría se puede admirar la gemela realizada por la conservadora y restauradora Natalia Martínez de Pisón.
Una obra que reproduce, no la imagen original, sino cómo quedó la imagen tras su profanación. Un trabajo que se ha podido conseguir gracias a técnicas avanzadas que permiten reproducir cada uno de los daños y cortes en la madera que hoy tiene la Virgen.
Martínez de Pisón ha tenido, primero, que reproducir la imagen original y, una vez obtenida la talla, realizarle cada uno de los cortes, daños y pérdidas que sufrió la imagen, dejando incluso la madera a la vista, como hoy se le rinde culto.
Esta reproducción es la segunda que la restauradora realiza para Cädiz. La primera fue en 2018 para la exposición Traslatio Sedis, aunque, en esta segunda, se ha conseguido recuperar la policromía en el color original del siglo XVI.
