La iglesia de la Pastora reabre sus puertas para mostar su tesoro antes de recuperar su actividad cultual

En los últimos meses se ha realizado un importante trabajo de recuperación del templo pero aún no puede ser reabierta al culto
La iglesia de la Divina Pastora ha abierto sus puertas hasta el cancel tras 11 años clausurada
Mayte Huguet

La iglesia de la Divina Pastora ha reabierto este viernes de manera parcial después de 11 años clausurada. La comunidad parroquial de San Lorenzo ha permitido que los ciudadanos puedan acceder al templo hasta el cancel para que puedan redescubrir una de las joyas patrimoniales de Cádiz

Fue en el siglo XVIII, y por iniciativa de fray Isidoro de Sevilla, cuando abre sus puertas por primera vez la capilla dedicada a la Inmaculada Divina Pastora de las Almas para establecer la compañía espiritual del Santo Rosario fundada por Fray Pablo de Cádiz. 

Un templo con poca superficie, pero que guarda uno de los mayores tesoros patrimoniales de la ciudad con obras de Montes de Oca y de Hita y Castillo.

Una capilla que pasó a convertirse en parroquia gracias al obispo Añoveros en los años sesenta del siglo pasado en la misma calle en la que también atendía a la feligresía la tricentenaria San Lorenzo.

Un templo que el paso del tiempo le fue provocando achaques que afectaron, principalmente, a la cúpula y a la estructura del edificio, lo que provocaron su cierre, primero entre los años 2008 y 2011, y posteriormente, en 2015.

Y tras once años, las puertas de la pequeña iglesia de Sagasta han abierto sus puertas en las vísperas de la festividad de San Lorenzo Mártir. 

Una apertura a medias, solo hasta el cancel, pero que ha permitido ver, de nuevo, el tesoro que alberga esta iglesia.

Aunque el deseo del párroco de San Lorenzo, Iván Llovet, era reabrir al culto el 16 de agosto, el propósito tendrá que esperar unos meses. Y es que aún se debe realizar la inspección técnica de edificios municipal y del Obispado, y actuaciones en la solería y en la cúpula, que presenta filtraciones de agua. Pero en los últimos meses se han realizado actuaciones muy importantes que han permitido que este viernes haya podido verse de nuevo.

Aunque no hay fecha para la reapertura total de la iglesia, tanto desde la comunidad parroquia como para el Redil de la Divina Pastora, que tiene su sede canónica en este templo, esperan que sea más pronto que tarde. Incluso esperan que pueda ser antes de final de año, coincidiendo, además, con la primera llegada de la Divina Pastora al templo, que fue un 22 de diciembre, pero de 1730.

Un propósito que necesita algo que es imprescindible, financiación económica. Desde el Redil se inició hace meses una campaña de captación de donaciones para poder sufragar las obras para la reapertura, pero aún se necesita más aportación para culminar este proyecto.

Tras más de una década clausurada, viendo pasar a diario a sus vecinos y vecinas por su puerta, hoy la iglesia de la calle Sagasta ha vuelto a mostrar a todos su tesoro oculto con el deseo de que pronto, en su interior, la Pastora y Madre del Buen Pastor, vuelva a acoger a todas las ovejas de su rebaño.