Social

El Defensor del Pueblo Andaluz ha enviado las mejoras para el sistema de atención a Personas sin Hogar en Cádiz

Jesús Maeztu interviene durante una visita institucional al Ayuntamiento de Cádiz
Jesús Maeztu interviene durante una visita institucional al Ayuntamiento de Cádiz
Fátima Sánchez

Tras la revisión de las actuaciones activadas en Cádiz, Jesús Maeztu señala recomendaciones para el empadronamiento, las rotaciones de camas y los recursos para las mujeres entre otras. 

El Defensor del Pueblo Andaluz ha cerrado el expediente de revisión de las actuaciones activadas en Cádiz para las personas sin hogar. Una revisión puesta en marcha tras denuncias de entidades sociales de la ciudad. 

Jesus Maeztu ha valorado el compromiso del Ayuntamiento con la mejora de la atención a este colectivo y su política expansiva en la gestión del sinhogarismo, tal y como ya adelantó en el primer encuentro con el alcalde y el resto del gobierno municipal.

Con esa premisa, el Defensor se comprometía para plantear correcciones y mejoras. 

Tras estudiar los distintos servicios activados, el Defensor ha establecido un listado con siete recomendaciones y cuatro sugerencias para corregir deficiencias y mejorar la atención a las personas en situación de sinhogarismo. 

Jesús Maeztu recomienda en la resolución enviada al Ayuntamiento profundizar en el censo del colectivo, empadronar a las personas sin hogar, aportar viviendas para ofrecer una trayectoria vital a estas personas y mientras tanto eliminar la rotación de la pernocta facilitando además el uso durante el día de los espacios de residencia.

Señala además el Defensor del Pueblo Andaluz la necesidad de priorizar la atención a mujeres por su singularidad y riesgo y de alojar en la página web oficial el II Plan de Inclusión Social de las Personas sin hogar 2020-2026, así como facilitar al colectivo la guía de recursos y servicios disponibles en la ciudad.

Entre las sugerencias, Jesús Maeztu ha anotado el impulso de la coordinación formal o informal necesaria con otras administraciones para resolver, por ejemplo problemas ocasionados por el deterioro de la salud y el acuerdo de protocolos de actuación que faciliten esta comunicación.